viernes, 26 de mayo de 2017

Como Alejar la Depresión: Capitulo VI (Parte 1)



LOS MÉTODOS PARA CURAR LA DEPRESIÓN

Los tres métodos más popularizados hoy día para curar la depresión son: la terapia con medicamentos, la electroterapia y la psicoterapia. Analizaremos los tres métodos, sabiendo que cada uno tiene sus entusiastas Defensores, Y qué algunos especialistas curan mezclando los tres, y daremos un cuarto método sumamente útil, y el más práctico de todos.

No olvidemos que para poder curar la depresión es necesario saber la causa que la produjo. Por eso es tan importante leer el capítulo quinto dónde están bien explicadas las 9 causas que pueden producir depresión. Vale la pena volverlo a leer.

1°. MÉTODO: LA TERAPIA POR MEDIO DE MEDICAMENTOS

"Lo primero que hacemos con el que está deprimido es darle remedios para que le funciona bien el hígado", me dijo el médico de un hospital psiquiátrico. Y añadía: "desde que el hígado está funcionando bien, el paciente es otro totalmente distinto".

Hace 2500 años el famoso médico Hipócrates decía: "para que el que esté abatido, darle zumos de hierbas para que se le arregle su salud". Los chinos ya hace 3000 años usaban aguas sedantes para poder calmar la depresión. De todas las civilizaciones antiguas se tiene noticias Que las gentes tenían aguas especiales con hierbas sedantes y calmantes para los periodos de depresión. Nuestros antepasados sentían que en estados de ansiedad se les recomendaba tomar agua de hierbas, por ejemplo: toronjil, etcétera.

Hoy en día la industria farmacéutica, después de profundas investigaciones ha producido muchos medicamentos para calmar la depresión. La mayoría de estos medicamentos han aparecido después de 1955. Es un arma contra las enfermedades depresivas, un arma que se perfecciona cada día más, pero como toda arma, es peligrosa también. El oficio de estos medicamentos es luchar contra el agotamiento de energías Y tratar de dar energías al sistema nervioso.

Ventajas de este tratamiento

Puede aplicarse a enfermos que se sienten demasiado mal anímicamente para poder cooperar con la psicoterapia. El paciente logra un alivio al cabo de pocas semanas Si el medicamento es en forma de pastillas, y al cabo de pocos días si es a base de inyecciones. El tratamiento puede prolongarse por mucho tiempo. Es mucho menos costoso que la psicoterapia. Los médicos van adquiriendo práctica y logran recetar buenos medicamentos que suavizan mucho la depresión.

Desventajas

Este tratamiento no remedia las causas del problema del paciente (las 9 causas que producen la depresión y que están en el capítulo V). No logra tampoco reconstruir las relaciones familiares y están averiadas (piezas defectuosas relaciones familiares producen mucha depresión siempre). Los medicamentos le dan al paciente La falsa sensación de que sus problemas que han sido solucionados o de él sí es capaz de solucionarlos (pero esta sensación no le dura sino mientras perduran los efectos del medicamento). Muchos al sentirse muy aliviados dejan de usar otros métodos psicológicos que los podían aliviar más duramente. Además, varios remedios farmacéuticos tienen efectos secundarios y algunos son hasta tóxicos. Muchos enfermos no logran curarse con medicinas por qué siguen teniendo en su mente la ambivalencia (Qué es la 4a causa de la depresión. Véase capítulo V, Y qué consiste en creerse fatal hoy justamente destinado a ser o sufrir algo). Además, hay casos en que la persona está en un decaimiento tal, que ya no se logra evitar que llegue a una psicosis esquizofrénica con ningún medicamento, si no sólo con métodos psicológicos y ayudas Morales.

Por tanto, Es evidente que las medicinas antidepresivas no ofrecen la solución ideal, para el tratamiento de la depresión. Cómo requieren cierto tiempo antes de ser efectivas, dejan expuesto al paciente grave al riesgo del suicidio durante este periodo. Además, las medicinas antidepresivas traen a veces unos efectos secundarios tan penosos que los pacientes se resisten a tomar los medicamentos otra vez.

El problema de las anfetaminas (medicamentos muy empleados para suavizar la depresión) consiste en que crean hábitos y los pacientes se vuelven peligrosamente dependientes de ellas. El cuerpo va sintiendo más y más inclinación para tomar esas drogas y como el efecto se va sintiendo menos, Entonces se aumentan las dosis. Además de esto, agradable Euforia que produce la anfetamina le sigue a una taciturna tristeza que lleva el individuo a una depresión mayor de la que tenía antes de tomar el medicamento.
Un médico famoso dice: ningún medicamento hace exactamente y solamente lo que se espera que haga. Así, por ejemplo: la Aspirina puede aliviar el dolor de cabeza y producir malestar estomacal.

Hay remedios que quitan Dolores que producen zumbidos en los oídos, etcétera. Así los sedantes antidepresivos pueden desencadenar varios efectos secundarios v.g. transpiración, subir o bajar la tensión arterial, y algunos pueden destruir los glóbulos blancos y favorecer así las infecciones y trastornos hepáticos.

Las estadísticas médicas señalan que las personas deprimidas tratadas con la terapia de los medicamentos, solamente el 35% han obtenido su curación. Es una cifra alta y consoladora, pero deja mucho campo todavía a los otros tres métodos.

Con estos remedios pasa algo parecido a lo que le sucede al que fuma para suavizar su nerviosismo, la nicotina le aumenta el azúcar en su sangre por unos momentos, pero después queda descompensado su organismo, y ese azúcar sacado a la fuerza al organismo es reclamada por el con nuevas ansiedades y nerviosismos.

jueves, 25 de mayo de 2017

Las Reacciones

No necesitamos eliminar todas nuestras reacciones hacia la gente y hacia los problemas. Las reacciones pueden ser útiles. 
Pueden ayudarnos a identificar lo que nos gusta y lo que nos hace sentirnos bien.

Nos ayudan a identificar los problemas dentro de nosotros y a nuestro alrededor. Pero la mayoría de nosotros reaccionamos demasiado. Y gran parte de las cosas a las que reaccionamos son tonterías. No son tan importantes, y no ameritan el tiempo ni la atención que les damos. Algunas de nuestras reacciones son respuestas a las reacciones que los demás tienen frente a nosotros. (Estoy furiosa porque él se puso furioso; él se puso furioso porque yo estaba enojada; yo estaba enojada porque pensé que él estaba enojado conmigo; pero no estaba enojado sino herido porque…)

Nuestras reacciones pueden ser el eslabón de una cadena de reacciones tal que a menudo los involucrados están irritados y nadie sabe por qué. Simplemente están irritados. Luego, todos están fuera de control y a la vez son controlados. A veces la gente se comporta de cierta manera para provocar que nosotros reaccionemos de otra. Si dejamos de reaccionar de esta cierta manera, la privamos de lo divertido que esto le resulta. Quedamos fuera de su control y le quitamos el poder que tiene sobre nosotros.
A veces nuestras reacciones provocan que los demás reaccionen de cierto modo. (Pero no necesitamos seguir haciéndolo, ¿o sí?) A veces el reaccionar estrecha nuestra visión en tal forma que nos quedamos varados reaccionando a los síntomas o a los problemas. Podemos estar tan ocupados reaccionando que no tenemos tiempo ni energía para identificar el problema real, y mucho menos para descubrir cómo solucionarlo. Podemos pasar años reaccionando ante cada incidente provocado por la bebida y la crisis resultante, ¡fallando completamente en reconocer que el verdadero problema es el alcoholismo! Aprende a dejar de reaccionar de maneras que no son necesarias y que no funcionan. Elimina las reacciones que te lastiman.

Melody Beattie de su Libro Ya No sea Codependiente

miércoles, 24 de mayo de 2017

Libérate Del Egoísmo

Por favor libera mi pensamiento de la obstinación, del egoísmo, de la deshonestidad y de las motivaciones erróneas.
Paráfrasis de Alcohólicos Anónimos.

Hay una diferencia entre adueñarnos de nuestro poder para cuidar de nosotros mismos, como parte de la voluntad de Dios para nuestra vida, y el egoísmo. Hay una diferencia ente el cuidado de uno mismo y el egoísmo. Y nuestras conductas no están tan sujetas a la critica como los motivos subyacentes a éstas.

Hay un sentimiento armonioso, suave, oportuno, de habernos adueñado de nuestro poder, de que estamos cuidando de nosotros mismos y de que estamos actuando con una motivación sana, nada de lo cual está presente cuando hay egoísmo y obstinación. 

Aprenderemos a discernirlo, pero no siempre sabremos cuál es la diferencia. A veces, nos sentiremos culpables y ansiosos sin necesidad. Tal vez nos sorprenda la forma amorosa como Dios quiera que nos tratemos a nosotros mismos. Podemos confiar en que el cuidado de uno mismo siempre es adecuado. Queremos liberarnos de la obstinación y el egoísmo, pero siempre estamos en libertad de cuidar de nosotros mismos.

Dios mío, por favor guía hoy mis motivaciones y manténme en Tu camino. Ayúdame a amarme a mí mismo y a los demás. Ayúdame a entender que, muy a menudo, estas dos ideas guardan una conexión entre sí.

El lenguaje del adiós de Melody Beattie