martes, 18 de abril de 2017

Metas Económicas

Al asumir la responsabilidad de nuestras cuestiones económicas mejorará nuestra autoestima y disminuirá nuestra ansiedad.
Cada uno de nosotros, hoy, tiene una serie de circunstancias económicas. Tenemos dispo
nible cierta cantidad de dinero, y dinero por cobrar que se nos debe. Tenemos un montón de cuentas que debemos pagar. Tenemos que pagar impuestos. Esas son nuestras circunstancias económicas actuales. No importa cuáles sean los detalles de las mismas, la aceptación, la gratitud y la autorresponsabilidad disminuirán el estrés.

Cada uno de nosotros, hoy, tiene un futuro económico. Hay pocos aspectos futuros de nuestra vida que podemos controlar, pero un papel que podemos jugar para ayudar a nuestro futuro es fijar metas.
No tenemos por qué obsesionarnos acerca de nuestras metas.

No tenemos que estar vigilando y marcando constantemente nuestro progreso hacia su consecución. Pero es beneficioso pensar acerca de nuestras metas y escribirlas. 
¿Qué queremos que suceda en nuestro futuro económico? 
¿Qué problemas financieros nos gustaría resolver?
¿De qué cuentas por pagar nos gustaría deshacernos? 
¿Cuánto te gustaría estar ganando a fines de este año? 
¿A fines del año próximo? 
¿Dentro de cinco años?
¿Estamos dispuestos a trabajar por nuestras metas y a confiar en que nuestro Poder Superior nos guía?

Paga tus cuentas a tiempo. Ponte en contacto con tus acreedores. Llega a un arreglo con ellos. Haz hoy lo mejor que puedas para asumir tus responsabilidades económicas. Fija metas para el futuro.
Luego, olvídate del dinero y concéntrate en vivir. Asumir la responsabilidad de nuestros asuntos financieros no significa concentrar nuestra atención en el dinero. Asumir la responsabilidad de dinero, Nos libera para cumplir con nuestro trabajo y vivir la vida nuestra economía nos capacita para quitar nuestra atención del que queremos.

Merecemos tener la autoestima y la paz que acompañan a la responsabilidad económica.
Hoy me tomaré el tiempo necesario para ser responsable de mí mismo en el aspecto económico.
Si es tiempo de pagar mis cuentas pendientes y hablar con mis acreedores, lo haré. 
Si es tiempo de fijar metas, las fijaré. 

Una vez haya hecho mi parte, me olvidaré del resto.

El lenguaje del adiós de Melody Beattie

lunes, 17 de abril de 2017

Como Alejar la Depresión: Capitulo IV (Parte 2)

Durante ciertas épocas de la vida la gente es más susceptible a la depresión que en otras épocas (depresión: estado de decaimiento, acompañado de tristeza, irritabilidad o ansiedad). Unas personas pasan por alto muchos periodos casi sin sentirlos, pero otras quedan ahí ahogadas en su decaimiento cada vez. Vamos a ver los periodos más sensibles.
Los primeros años del niño es muy sensible: los médicos están acordes en afirmar que, si el niño de sus primeros años es tratado por sus padres con cariño, responsabilidad y buenos ejemplos, es verdaderamente rico en buen ánimo para toda su vida. Pero si en sus primeros años tiene soledad, abandono, continuas riñas y malos ejemplos, queda tarado de depresión para siempre. En Inglaterra tienen en un hospital psiquiátrico a un hombre que persigue a su padre para matarlo. Y averiguando profundamente han descubierto que cuando el tenía menos de 5 años veía llegar a su padre borracho, con un cuchillo, amenazando al ser que el niño más quería: la madre. Aunque jamás el papá trato mal a este hijo, sin embargo, los recuerdos de los primeros años le causaron un trauma que ya nadie logrará borrar. Todo lo que los asusta en esta edad les deja ansiedad para edades futuras. En África se ha estudiado porque ciertos muchachos crecen con una seguridad tan grande y una casi carencia de miedos. Y es porque en sus primeros tres años la mama los lleva siempre consigo, en su mochila a espaldas. El muchachito ha pasado sus primeros años con la más absoluta seguridad, sin temer nada, y esto le repercute en su buen ánimo para toda su existencia. No es super protegerlo ni evitarle todo lo que le haga sufrir, no, porque eso sería formar merengues, pero si hay que procurar evitar lo que les pueda causar animo deprimido o asustable.

La segunda década

De los 10 a los 12 años por lo general, la vida del jovencito es muy placentera. Pero llega luego la adolescencia. No es ni niño ni adulto. A cada rato pierde el control. Se siente desconcertado y se rechaza a ratos a sí mismo y tiende a separarse de los demás (excepto de la pandilla). Son verdaderos neuróticos, y esto hay que recordarlo para saber comprenderles sus rarezas, que no las tienen por malos, si no por falta de equilibrio en su sistema nervioso. Un especialista dice: “Llega un momento en el que se comportan de tal manera mal que solo la madre y el padre pueden amarlos, y a veces el padre se pregunta cómo la madre lo puede aguantar”.  Su comportamiento en inmoderado, variabilísimo. Unos ratos abrazan a la mamá, al poco tiempo están dándole puntapiés al mobiliario de la casa. Se van al colegio resueltos a ser joviales y tratables y al cuarto de hora están con un genio de todos los diablos.

Es discutidor, su actitud es rebelde. Vive solitario y su comportamiento detestable lo hace menos agradable aun, y aumenta el rechazo de los otros, lo cual produce en él un comportamiento más hostil aun y así vive su primera experiencia seria de depresión.

Además, en la adolescencia hay un despertar sexual muy fuerte. Su conciencia le dice que debe refrenar esos instintos, pero la voluntad no le alcanza muchas veces y empieza un nuevo tormento: el complejo de culpa que lo lleva a la depresión. Este sentimiento de culpabilidad le viene porque pierde el control de sus instintos sexuales, y da rienda suelta a la imaginación sexual que lo lleva a la masturbación. La masturbación produce siempre depresión.  Los médicos sabemos que son tremendamente pocos los casos de personas que se masturban y que no sienten depresión. Este vicio produce una sensación de derrota y de vergüenza. Si el joven tiene quien lo oriente y le diga que este es un insulto insuperable; que si se dedica al deporte o a otros ejercicios físicos, las hormonas se le riegan por todo el cuerpo y así no quedan concentradas en los órganos sexuales, y por tanto, sentirá menos impulsos a la masturbación; si alguien en buena hora le recuerda que los pensamientos buenos echan fuera los pensamientos malos porque en la mente no pueden existir dos pensamientos al tiempo, y que si uno se dedica a lecturas interesantes y formativas (por ejemplo: biografías de grandes personajes que tanto atraen a los adolescentes o revistas deportivas, etc). Los buenos pensamientos en esas lecturas neutralizan los pensamientos sexuales. Y si tiene la suerte de encontrarse con una persona responsable que le advierta acerca de lo grave que es adquirir el hábito de la masturbación (porque hay viejos que exclaman: "me masturbo 5 veces al día desde hace 30 años y ya no soy capaz de no hacerlo... Ah, si alguien me hubiera advertido cuando era joven y cuando todavía era capaz de dejar este vicio, que llegaría un día en el que ya no sería capaz de dominar tan mala costumbre... Pero nadie me advirtió"), y le presentan lo que puede obtener en superación quién se propone no hacer lo que no es debido, y el gran poder que tiene en esto la oración pues coloca junto a nuestra débil voluntad la omnipotente voluntad de Dios, Entonces ese joven se verá libre de una de las más terroríficas fuentes de depresión, Cómo es la sexualidad desenfrenada, porque en este caso si se cumple lo que dijo Cristo: "todo el que comete pecado se vuelve esclavo del pecado"

Pocas esclavitudes son tan depresivas como la del que se dedica a los desórdenes sexuales. Millones lo han experimentado y dirán quién sabe cuánto por no haber tenido tan dolorosas y apabullantes experiencias.


Hay un pequeño periodo de depresión también en esta edad y hacen la época siguiente a su grado de bachillerato. Esa depresión depende de la desaparición de una meta, en este caso el grado del último año de bachillerato. La noche de la graduación se los ve en Un éxtasis de Euforia y de dicha, reacción que a veces llega al linde de la histeria al despedirse de sus profesores y amigos. Con harta frecuencia tal experiencia es seguida de un estado depresivo que dura de 1 a 10 días. Al menos que el joven tenga otras metas ya bien señaladas, este periodo se le puede transformar en apatía (pereza, indiferencia, desgano para todo). Por eso conviene tener un buen plan para el futuro y ojalá un trabajo que le guste, desde el día siguiente de su grado, o de su vuelta de vacaciones.

domingo, 16 de abril de 2017

FRASES #44

Hombre que no te hace reír, dudo mucho que te haga gemir

No subas la voz, mejora tu argumento

Tu vida, tus sueños, tu paz interior, valen más que la opinión de los demás; imposible agradar a todo el mundo

Quien no haya sufrido como yo, que no me de consejos

La iglesia es la caricia del amor de Dios al mundo

Hay que endurecerse sin perder jamás la ternura

Si no se puede amar a dos personas al mismo tiempo, entonces ahora entiendo porque cuando una ama tanto, se deja de amar a uno mismo

No existe tiranía peor que la ejercida a la sombra de las leyes y con apariencias de justicia

La ingratitud humana no tiene limites

Escribir bien no te hace más culto, si no más interesante

Esa persona que de verdad quiere hablar contigo te responde hasta los "jajaja"

El mejor regalo que le puedes dar a alguien es tu tiempo y siempre se le regala a la familia o a un buen amigo

Nada más molesto para un borracho que un sobrio recordándole que debe dejar de beber

Acusar a los tiempos no es otra cosa que excusarnos a nosotros mismos

En la pelea, se conoce al soldado; sólo en la Victoria, se conoce al caballero

El ajedrez es un juego útil y honesto, indispensable en la educación de la juventud

La verdadera amistad llega cuando el silencio entre dos transcurre amenamente

Que grandioso es tener a alguien en tu vida que pueda hacerte sonreír, incluso cuando no esta cerca de ti

La delgada línea entre decirle lo que siento o seguir como amigos

A veces hay que olvidar lo que sentimos y recordar lo que merecemos

Lo que yo ignoro de la vida, ha sido para mí arrancado del libro

Puedes cerrar los ojos si no quieres ver algo. Pero no puedes cerrar el corazón si no quieres sentir algo.

A veces el silencio es la mejor manera de dejarle saber a alguien que te hizo daño

A veces las cosas más pequeñas ocupan más espacio en tu corazón

Repite conmigo: Te extraño, lo acepto, así que dejaré mi orgullo y te buscaré