martes, 30 de mayo de 2017

La Perfección

Algunos de nosotros creemos haber cometido errores tan graves que sensatamente no podemos esperar que se nos perdonen. Algunos de nosotros creemos que nuestras vidas son un error. Muchos de nosotros creemos que todo lo que hemos hecho es un error. Pocos de nosotros creemos que no podemos hacer nada bien, pero al mismo tiempo, demandamos de nosotros mismos la perfección. Nos colocamos en situaciones imposibles, y luego nos preguntamos por qué no podemos salir de ellas.

Luego terminamos la labor abochornándonos de nosotros mismos. No nos gusta lo que hacemos, y no nos gusta quiénes somos. Fundamentalmente, no somos suficientemente buenos. Por alguna razón, Dios nos creó como una persona totalmente inapropiada para la vida.

En la codependencia, al igual que en muchas otras áreas de la vida, todo está conectado con todo, y una cosa conduce a la otra. En este caso, nuestra baja autoestima frecuentemente está conectada con mucho de lo que hacemos o que no hacemos y nos conduce a muchos de nuestros problemas.

Como codependientes, a menudo nos disgustamos tanto con nosotros mismos que pensamos que está mal que nos tomemos tanto en cuenta, en otras palabras, que parezcamos egoístas. Ponernos en primer lugar está fuera de orden. 

A menudo, pensamos que sólo tenemos valor si hacemos cosas por los demás o cuidamos de ellos, de modo que nunca decimos no. Cualquiera tan insignificante como nosotros debe quitarse hasta la camisa para caer bien. Nadie en su sano juicio podría disfrutar o gustarle estar con nosotros. 

Pensamos que tenemos que hacer algo por la gente para lograr su amistad y conservarla. Gran parte de la actitud defensiva que he visto en los codependientes se da no porque pensamos que estamos por encima de la crítica, sino porque nuestra autoestima es tan baja que cualquier ataque que percibamos amenaza con aniquilarnos. Nos sentimos tan mal y tenemos tal necesidad de ser perfectos y de evitar la vergüenza que no podemos permitirle a nadie que nos diga que hemos hecho algo mal. 

Una razón por la cual molestamos y criticamos a los demás es porque hacemos lo mismo con nosotros mismos.

Melody Beattie de su Libro Ya No sea Codependiente

lunes, 29 de mayo de 2017

Como Alejar la Depresión: Capitulo VI (Parte 2)



2°. MÉTODO: LA ELECTROTERAPIA

Consiste en aplicar un breve shock eléctrico al cerebro, y producir una Amnesia o pérdida de memoria momentánea. Se repite 3 veces por semana hasta llegar a 21.

Se aplica así: a cualquier hora del día con tal que el paciente no haya ingerido alimentos desde 4 horas antes. El paciente se recuesta sobre una cama confortable. Se le pone una inyección intravenosa de un barbitúrico (medicamento sedante que hace dormir). El paciente queda dormido a los 10 segundos. Este sueño rápido y placentero le hace experimentar alivio en su angustia mental. Luego se le pone una inyección de una sustancia que le hace relajar y soltar todos sus nervios. Esta relajación muscular le trae descanso. Se le coloca una máscara de oxígeno para que todo su organismo esté bien oxigenado. Enseguida por medio de electrodos colocados en sus sienes se le aplica una corriente eléctrica de bajísimo amperaje durante un segundo, la cual estimula la actividad cerebral y la descarga de los nervios, para que ponga en marcha el proceso curativo.
Mientras tanto el paciente duerme. El tratamiento es indoloro. Dura 2 minutos.
A los 15 minutos al paciente despierto. No recuerdo ningún momento lo ocurrido durante el tratamiento. Al principio hasta como atontado, pero luego reconoce claramente otra vez Dónde está y recobra sus fuerzas.
El procedimiento dura en total una hora.
Muchos enfermos tienen miedo que este procedimiento les disminuya su memoria o les dañe su cerebro. Hasta ahora no se ha podido probar que esto suceda.

Otros lo prefieren porque no tienen tantos efectos secundarios como los que producen los medicamentos. Claro está que es un procedimiento costoso.

En enfermos ordinarios el electrochoque ha producido curación en un 35% de los casos. En casos más graves se ha obtenido curaciones hasta en un 70% de los que fueron tratados.
Pero en este tratamiento como en el de los medicamentos sucede algo muy importante: si no se corrigen las causas que producen la depresión, no se logrará curarla jamás definitivamente. Pasa como con la persona que cada semana va a quitar una telaraña. Mientras no maté la araña no acabará con La telaraña. Si no acabamos con las causas que producen depresión, a pesar de los tratamientos que se apliquen, Se volverá otra vez a caer en estos estados depresivos.
En muchos casos tratados por electro shock hemos visto que se curaron los síntomas, pero no las causas productoras de la depresión. Por tanto, son necesarios otros métodos, y nos vamos a explicar.
Una señora sufría depresión. Tomó medicamento se curaba sólo a ratos. Fue a electrochoque, y después de un tiempo estaba otra vez deprimida. Antes de que emplear el tercer método logramos quitarle un terrible complejo de culpabilidad que tenía, y ahora está plenamente feliz sin necesidad de más tratamientos. Le habíamos arrancado la causa de su depresión y está ya no volvió más. Vamos a hablar, pues, de cómo lograr estos efectos tan saludables.

domingo, 28 de mayo de 2017

Dios Quiere Que Usted Se Ame

"Tú creaste mis entrañas; me formaste en el vientre de mi madre."" Salmo 139:13


¿Usted se gusta a sí mismo?

Si usted lucha por tener  buenos pensamientos acerca de si mismo, no está solo. A veces tendemos a centrarnos en las características que nos faltan, comparando lo peor de nosotros con lo mejor de los demás y minimizando nuestros dones. Debido a que estamos muy familiarizados con nuestras deficiencias, puede ser difícil creer que nosotros podemos hacer grandes cosas.

El problema es que a veces asumimos que Dios quiere que pensemos mal de nosotros mismos, creyendo que esto es lo que significa ser humilde. Desafortunadamente, vivir la vida con un pobre sentido de autoestima tiene un efecto negativo, no sólo en nosotros, sino también en las personas que nos rodean. Ser crítico con nosotros mismos nos hace ser más críticos con los demás, lo que daña nuestras relaciones.

La buena noticia es que podemos aprender a desarrollar el amor por nosotros mismos, el tipo de amor sano que Dios quiere que tengamos. Durante los próximos días, vamos a estudiar el amor de Dios por nosotros y aprender a vernos como Dios lo hace, lo que nos permitirá construir grandes relaciones tanto con los demás como con Dios. 

Y en la medida en que recibamos el amor de Dios, no sólo podremos amar a los demás en mayor grado, sino que también seremos más capaces de superar el estrés y la preocupación, porque el amor perfecto expulsa todo temor.

Si usted desea desarrollar relaciones más saludables, comience por meditar en lo que Dios piensa de usted: en lo amado, querido, impecablemente creado y ricamente dotado que usted es. Él quiere que usted aprenda a quererse, a apreciarse, a creer en sí mismo, a estar seguro de sí mismo… y sí, ¡incluso a amarse a sí mismo!