viernes, 15 de diciembre de 2017

Como Alejar la Depresión: Cap. XV - Remedios Prácticos Para Combatir La Depresión (Parte 3)

3°PERDONAR A TODOS Y SIEMPRE

Cuenta el evangelio que San Pedro le preguntó a Jesús si a una persona se le podía perdonar sus ofensas hasta 7 veces y Jesús le respondió que no hay que contentarse con perdonar 7 veces, sino que hay que perdonar 70 veces 7 a quién nos trate mal. O sea, siempre y a todos. Añadió Jesús la parábola del empleado aquel que le debía al jefe del estado 60 millones de denarios, y cuando iba a ser vendido como esclavo pidió Perdón al jefe y estuvo ser perdonado De toda aquella inmensa deuda, pero al salir del palacio se encontró con un hombrecillo que le debía 100 denarios y agarrándolo por el cuello le gritó: "págame lo que me debes", y el otro le suplicaba diciéndole: "ten paciencia por unos días más y cuando me pagan quincena Te pagaré", pero el otro no le quiso dar más plazo y lo mandó echar a la cárcel. Entonces los otros empleados le contaron aterrados al jefe del Estado lo que había hecho este hombre, y el jefe lo mandó llamar y le dijo: "hombre malo, con que yo le perdone a usted 60 millones de denarios y usted no quiso perdonar al otro ni siquiera 100 denarios? Pues usted mismo se decretó su condena. Ya no le perdonó nada". Y mandó que le decretaran cadena perpetua... Y Jesús termina la parábola diciendo: "así hará Dios con ustedes y cada uno no perdona De corazón a los demás". Así que si deseamos ser perdonados por Dios tenemos que perdonar a los que nos han ofendido. Y una manera muy práctica de demostrar que sí los hemos perdonado es rezar para que el señor los bendiga, los ayude y los proteja. Recordemos que es casi imposible odiar a la persona por la cual rezamos y pedimos bendiciones de Dios. Perdonar es dar un gran paso para recobrar la paz del alma y la alegría del espíritu.

4° EMPLEAR EL MEJOR REMEDIO: LA FE

JESÚS DECÍA: "según sea tu fe, así te suceda". Esto se sigue cumpliendo siempre y en todas partes. No olvidemos que nuestros éxitos no dependen de nuestras oportunidades ni de nuestra capacidad, sino de nuestra fe. Ya lo dijo el libro de los proverbios: "lo que nos consigue éxitos es la bendición de Dios. Nuestro afán no añade nada".

Si nuestra fe es débil repitamos de muchas veces a Jesús lo que le decían los apóstoles: "Señor, aumentamos la fe". Ya veremos que si nos concede este gran Don.

5° PIDAMOS PERDÓN Y DEMOS GRACIAS POR HABER SIDO PERDONADOS

TODOS SOMOS PECADORES. No hay alguien en la tierra que no lo sea. Pero el libro Santo dice: "un corazón arrepentido y humillado, Dios no lo desprecia". Mas no nos contentamos con pedir cada día al buen Dios que nos perdone. Démosle Gracias cada vez que podamos, por haberlos perdonado tan generosamente.

Cuando Jesús perdonó a la pecadora arrepentida dijo esta impresionante frase: "al que poco se le perdona, poco ama". Nosotros podemos repetir en cambio: "a los que se nos ha perdonado mucho, nos obliga amar mucho al buen Dios". Cuanto más reconozcámoslo mucho que hemos sido perdonados por la misericordia divina, más y más amaremos a nuestro señor.

No gastemos el tiempo en deprimirnos por haber pecado. Empleemos lo más bien en dar gracias alegremente a Dios por habernos perdonado tantas veces.

6° DEDIQUEMONOS A TRABAJOS ESPIRITUALES EN FAVOR DE OTROS

Una señora me decía que pasaba los días deprimida y sin ganas de seguir viviendo. Le pregunté Qué obras de apostolado hacía y me dijo que ninguna. Que sus ratos libres los dedicaba a descansar y a... No hacer nada. Le insistí en que pocas cosas hay que lleven tanto a la depresión como al pasar el tiempo sin hacer nada. Y la invité a que viniera a ayudarnos en nuestra obra social, darles charlas de religión y de Biblia y de relaciones humanas a los varios centenares de señoras pobres que vienen a llevar los mercados que repartimos cada semana. Aceptó y viene una hora cada tercer día a darles charlas alas sencillas y pobres señoras de nuestro vecindario. Dios le ha concedido que sus palabras sean bien aceptadas por las oyentes y ya ha conseguido arreglar varios matrimonios desunidos, aumentar la paz en muchos hogares y llevar el fervor religioso a gente que antes era muy fría en religión. Hace poco, después de una de las charlas que le da gratuitamente a esta gente necesitada, le pregunté: "sigues sufriendo ataques de depresión?" Y me respondió con una alegre sonrisa: "ya no tengo tiempo para dedicarme a deprimirme y a Auto compadecerme".


Pocas labores hay que alejen tanto la depresión Cómo dedicarse a algún trabajo en favor del bien espiritual de los demás. Esto trae muchas bendiciones de Dios, y una de esas bendiciones es aquella que San Pablo anuncio: "el espíritu del señor viene al alma y trae alegría, Paz, bondad y amor". Hagamos el ensayo. Busquemos en nuestra parroquia alguna asociación que ayude a los necesitados. Colaboremos allí y ahí la depresión saldrá corriendo con pasos agigantados, y se alejará.

jueves, 14 de diciembre de 2017

Charles Plumb

Charles Plumb, era piloto de un bombardero en la  guerra de Vietnam.
Después de muchas misiones de combate, su  avión fue derribado por un misil.
El Capitán Plumb se lanzó en paracaídas, fue capturado y pasó seis años en  una prisión norvietnamita.
A su regreso a Estados Unidos,  daba conferencias relatando su odisea, y lo que aprendió en la  prisión.

Un día estaba en un restaurante y un hombre lo  saludó:
  --"Hola, usted es Charles Plumb, era piloto en Vietnam y lo  derribaron, verdad?”
--“Y usted, ¿cómo sabe eso?”, le preguntó Plumb.
“Porque yo empacaba su paracaídas. Parece que le funcionó bien, ¿verdad?”
Plumb casi se ahogó de sorpresa y con mucha  gratitud le respondió:
--“Claro que funcionó, si no hubiera funcionado, hoy yo no estaría aquí.”
Estando sólo, Plumb no pudo dormir esa noche, meditando:
   "¿Cuántas veces vi en el portaaviones a ese hombre  y nunca le dije buenos días, yo era un arrogante piloto y él era un humilde marinero?" Pensó también en las horas que ese marinero pasó en las entrañas del barco enrollando los hilos de seda de cada paracaídas, teniendo en sus manos la vida de alguien que no conocía.

Ahora, Plumb comienza sus conferencias  preguntándole a su audiencia:
   "¿Quién empacó hoy tu paracaídas?”.

Todos tenemos a alguien cuyo trabajo es importante para que  nosotros podamos salir adelante.

Uno necesita muchos paracaídas en el día: uno físico, uno emocional, uno mental y uno espiritual.

A veces, en los desafíos que la vida nos lanza a diario, perdemos de vista lo que es verdaderamente importante y las personas que nos salvan en el momento oportuno sin que se los pidamos.

Dejamos de saludar, de dar las gracias, de felicitar a alguien, o aunque sea, de decir algo amable sólo porque sí.

Hoy, esta semana, este año, cada día, trata de darte cuenta quién empaca tu paracaídas, y agradécele.
Aunque no tengas nada importante que decir, envíale este mensaje a quien o a quienes alguna vez lo hicieron. Y también mándaselo a quienes todavía no lo han hecho. Vale la pena.

Las personas a tu alrededor notarán ese gesto, y te lo devolverán empacando tu paracaídas con ese mismo afecto.

Todos necesitamos de todos, por eso demuéstrales tu agradecimiento.
A veces las cosas más importantes de la vida sólo requieren de acciones sencillas.
Sólo una llamada, una sonrisa, un gracias...

Has sido muy generoso conmigo, por eso te digo:
Gracias por empacar mi paracaídas.

miércoles, 13 de diciembre de 2017

El Escritor

Un famoso escritor estaba en su sala de estudio. Él tomó la pluma y comenzó a escribir:
El año pasado, tuve una cirugía y me quitaron la vesícula biliar. Tuve que quedarme pegado a la cama debido a esta cirugía por un largo tiempo.

El mismo año en que llegué a la edad de 60 años, tuve que renunciar a mi trabajo favorito. Había pasado 30 años de mi vida en esa editorial.

El mismo año que experimenté el dolor por la muerte de mi padre. Y en el mismo año mi hijo fracasó en su examen médico, porque tuvo un accidente de coche. Tuvo que quedarse en la cama en el hospital con el yeso durante varios días. La destrucción del coche fue otra pérdida.

Al final escribió: ¡Ay! Eran tan malos años !!

Cuando la esposa del escritor entró en la habitación, encontró a su marido mirando triste perdido en sus pensamientos. Desde detrás de la espalda ella leyó lo que estaba escrito en el papel.
Salió de la habitación en silencio y volvió con otro papel y lo colocó al lado del papel de su marido.

Cuando el escritor vio el papel, se encontró con esto escrito en él:
El año pasado finalmente me deshice de mi vesícula biliar debido a que había pasado años con el dolor. Cumplí 60 con buena salud y me retiré de mi trabajo. 
Ahora puedo utilizar mi tiempo para escribir algo mejor con un mayor enfoque y paz.
El mismo año, mi padre, a la edad de 95, sin depender de nadie o sin ninguna condición crítica conoció a su Creador.
El mismo año, Dios bendijo a mi hijo con una nueva vida. Mi coche fue destruido, pero mi hijo se mantuvo con vida sin obtener ninguna discapacidad.
Al final, ella escribió:
Este año fue una inmensa bendición de Dios y pasó ¡¡ BIEN !!

¿Ves? Los mismos incidentes, pero con diferentes puntos de vista.


Si reflexionamos con este punto de vista, de que podría haber sucedido algo Más, estaríamos verdaderamente agradecidos con el Todopoderoso....

*Moraleja*
En la Vida Cotidiana debemos ver que No es la Felicidad la que nos hace AGRADECIDOS... Sino que el AGRADECIMIENTO es el que nos hace FELICES...

SIEMPRE, SIEMPRE, PERO SIEMPRE hay algo que AGRADECER...

Mantente Bendecido