viernes, 19 de enero de 2018

Como Alejar la Depresión: APÉNDICE III

LA PRIMERA LECCIÓN PARA OBTENER CARIÑO

Le preguntaron a una madre, ¿Cuál era el secreto para obtener que sus hijos fueran tan amados por los demás? Y ella respondió: "mi primera lección es enseñarles a sonreír".

Y resumir así los consejos que ella daba a sus hijos: sonríe, sonríe hasta que notes que tú continua seriedad o tu seriedad habitual hayan desaparecido.

Sonríe, hasta que logres que el calor de tu rostro alegre, caliente tu corazón que tiende a ser frío.

Recuerda que tu sonrisa tiene un trabajo que hacer: ganar amigos para ti, y almas para Dios. Puede ser apóstol con sólo sonreír.

Sonríe a los rostros Solitarios. Sonríe a los rostros enfermos. 

Sonríe a los rostros arrugados de los ancianos.

Sonríe a los rostros sucios de los pordioseros.

Deja que en tu familia Todos gocen de la belleza y de la inspiración que provienen de tu rostro sonriente.

Cuenta si tú quieres, el número de sonrisas que la tuya haya destacado en metros durante el día.

Ese número representa Cuántas veces tú has fomentado la felicidad, la alegría, el ánimo y la confianza en otros corazones. La influencia de las sonrisas entender hasta donde tú ni siquiera alcanzas a sospechar.

Tu sonrisa te Abre muchas puertas, hallan a las dificultades y hasta puede obtener excepcionales favores.

Puede ser un comienzo de conversión a la fe.

Puede ganarte un sinnúmero de verdaderos amigos.

Y sonríe también a Dios: aceptando lo que él quiere que te suceda, porque ya sabes que todo redunda en bien de los que aman al señor.

Sufrir con amor es delicioso, pero sonreír en el sufrimiento es el arte supremo del amor. Sonreír en el sufrimiento es cubrir con pétalos vistosos y perfumados las espinas de la vida, para que los demás sólo vean lo que agrada, y Dios, qué ver en lo profundo, anota lo que nos va a recompensar.


Y así obtendrás que, en el último día, Cristo tú juez, te sonría también satisfecho y te lleve a donde nunca vas a dejar de sonreír.

FIN

jueves, 18 de enero de 2018

Las Huellas

Una noche en sueños vi que con el Señor caminaba
junto a la orilla del mar bajo hermosa luna plateada.
Soñé que en los cielos veía toda mi vida representada
en celestiales escenas que en silencio contemplaba.

Dos pares de firmes huellas en la arena iban quedando,
mientras con el Señor íbamos cual amigos conversando.
Miré atento hacia atrás esas huellas reflejadas en el suelo,
pero algo extraño observé y me invadió gran desconsuelo.

Observé que algunas veces al reparar en las huellas,
en vez de ver los dos pares veía solo un par de ellas.
Observaba también yo que aquel solo par de huellas,
se advertían mayormente en mis noches sin estrellas
en los días de mi vida llenos de angustias y tristeza,
cuando el alma necesita más del consuelo y fortaleza.

- Pregunté triste al Señor:

¿Señor, tu no has prometido que en horas de aflicción
siempre a mi lado estarías dando muestras de tu amor?
Pero noto con tristeza que en medio de mis querellas,
cuando más aflige el dolor solo veo un par de huellas.
¿Dónde están las otras dos que indican tu compañía,
cuando las tempestades sin piedad azotan la vida mía?

- Y el Señor me contestó con ternura y compasión:

Escucha bien hijo mío, comprendo tu confusión,
Siempre te amé y te amaré y en tus horas de dolor
siempre a tu lado permanezco para mostrarte mi amor.
Mas si en ocasiones ves solo dos huellas al caminar
y no puedes ver las otras dos que se deberían reflejar,
es que en tu hora afligida cuando flaquean tus pasos,
no hay huellas de tus pisadas porque te llevo en mis brazos.

miércoles, 17 de enero de 2018

Cómo El Diablo Derriba A Un Hombre O Una Mujer De Dios

Las 3 primeras armas son:
1. Dinero
2. Orgullo
3. Vida sentimental
Y la 4ª arma es....

Ahora vamos a nuestra historia para que descubras cual es la 4ª arma usada por el diablo para destruir a los que hacen la obra de Dios.

Había un hermano en una iglesia que tenía éxito en todo lo que hacía. Tenía comunión con Dios y andaba en santidad, orando, ayunando y leyendo la Biblia. Adonde él iba, desenvolvía el trabajo. Y más, muchas personas se convertían, pues, ahí había curas, milagros, etc.

El diablo, viendo eso, hizo una reunión en el infierno y envió al primer demonio, ADULTERIO. Y ella habló para el hermano: ¡Yo voy a derribarte!

El hermano pronto amarró lo que el demonio habló, oro, ayuno, leyó la Biblia, fortaleció su matrimonio, y ella se fue.

El diablo convocó una reunión más y resolvió mandar al espíritu de la AVARICIA para llenar los ojos del hermano de ambición material.

Nuevamente, el hermano oro, ayuno, leyó la Biblia, sacrificó todo lo que tenía y el diablo cayó por tierra.

Irritado, el diablo envió al espíritu de ORGULLO para llenar el corazón del hermano de orgullo propio.

Pero el hermano oro, ayuno, leyó la Biblia, y se humilló delante de Dios. Y, una vez más, el diablo cayó por tierra.

El diablo vio que todas sus tentativas habían sido frustradas. Airado, resolvió mandar a aquellos tres demonios a quedarse en la iglesia de aquel hermano para ver dónde él erraba. Y para allá ellos fueron, sólo estudiando y marcando sus pasos.

Un día, los tres demonios, todavía sin conseguir nada que pudiesen usar contra el hermano, vieron a otro demonio pasar por aquella iglesia. Venía allá de lejos, lento, usando una bengala, con una apariencia cansada.

Y los tres demonios comenzaron a burlarse de él, “viejo cansado, ¿qué está haciendo por aquí?”
Y entonces preguntaron el nombre de él. Él miró de lado, abrió una sonrisa lateral sarcástico y dijo: “¿Mi nombre?  Yo soy el espíritu del tiempo. ¿Y ustedes, qué hacen por aquí?”
Y los otros demonios le contaron su misión y cómo habían fracasado hasta ahora.
Ahí él dijo a los tres: “Esperen que yo voy a dar orden cuando ustedes deben actuar.”
Y dijo: “No tengan prisa, pues yo sé cómo trabajar”

Y aquel demonio sutilmente comenzó a actuar.
Primero, le quito el tiempo de aquel hermano llenando su agenda de cosas para hacer.
Luego, él no tenía más tiempo para ayunar y orar, y se enfrio espiritualmente.
Después, le quito el tiempo de aquel hermano para no leer más la Biblia, y él no oyó más la voz de Dios. Y sin oír la voz de Dios, su comunión se enfrió.
Fue ahí entonces que aquel demonio dio la orden para que los otros entren en acción. Y, así, aquel hermano que se quebraba, cayó.

El tiempo es la 4ª arma usada por el diablo para enfriar la fe de los que no perseveran.
A veces, él nos hace muy atareados. Otras, él hasta causa un falso sentido de bienestar, hace las luchas cesar durante un tiempo para que nosotros nos acomodemos en la fe. Y es así que él nos derriba.

Acuérdate siempre de donde viniste, de donde saliste, y de lo que Dios hizo en tu vida para siempre mantenerte en la fe.

El vencedor no es el que comienza, pero si el que termina.