martes, 22 de mayo de 2018

15 Puntos Que Debe Tener Presentes Un Enfermo Alcohólico


Recuerde:
"La primera copa es la que conduce al desastre"

(Le sugerimos a usted meditar sobre cada uno de estos puntos y no Simplemente leerlos de modo apresurado)

1. Cultive continuamente la aceptación del hecho de que debe escoger entre la borrachera infeliz y el privarse de una sola copita

2. Agradezca con entusiasmo el haber tenido la buena fortuna de descubrir, antes de que fuera demasiado tarde, que padece una enfermedad incurable

3.Esperé como cosa natural e inevitable, que por un tiempo (y puede ser largo) experimentará repentinamente:

  • un deseo Demente de tomar alcohol
  • el impulso Irresistible de tomar un trago
  • el ardiente deseo de sentir una vez más el efecto calmante de qué tiempo atrás le proporcionaba una o dos copas

4.Tenga presente, Qué es cuando uno desea beber, Qué debe almacenar fuerzas para no hacerlo cuando siento el deseo de beber

5. Confecciona y ensaye un plan diario de pensamiento y actuación, por el que vivir al este día sin tomar alcohol, no obstante lo que pueda perturbarle, ni cuan duramente lo puede azotar el deseo de beber.

6. No se permiten y por una fracción de segundo, pensar así: "Qué lástima o qué injusticia, que yo no pueda beber como la llamada gente normal"

7. No sé permita pensar ni hablar de algún placer real o imaginario que en un tiempo le proporcionaba el alcohol

8. No sé permita pensar que una o dos copas podrían mejorar su situación difícil, O al menos hacerla más tolerable. Sustituya ese pensamiento con este otro: "una copa a la peor la cosa, una copa terminada en una borrachera"

9. Piense, al ver a una persona ciega o severamente impedida, Juan regocijar estaría esa persona si pudiera solucionar su problema consciente mente abstenerse de tomar una copa hoy. Piensa con gratitud cuán afortunado es usted de tener un problema tan pequeño y tan sencillo

10. Cultivo y coteje los goces de su sobriedad, cómo son:

la felicidad de estar libre de la venganza, la mortificación y la Auto condenación.
  • Lo bueno que es estar libre del temor a las consecuencias de una borrachera recién terminada, o una borrachera por venir y que nunca antes ha podido evitar
  • la satisfacción de haber celebrado de las malas lenguas Y de esa mezcla de lástima y desprecio con que lo miraba la gente

11. Catálogo de los goces positivos de la sobriedad:
  • La simple habilidad de comer y dormir normalmente y despertar alegre de estar vivo, alegre de estar sobrio ayer y tener el privilegio de permanecer sobre hoy
  • La habilidad de enfrentarse a lo que la vida le depare, con la paz mental, el respeto de sí mismo y el pleno poder de todas sus facultades
12. Cultura las siguientes asociaciones de ideas:


  • Asociar la bebida con toda la miseria, la venganza y la mortificación que usted ha conocido
  • Pensar en el alcohol como la única cosa que puede destruir su nueva felicidad y restarle auto respeto y paz mental
13. Cultiva las siguientes gratitudes:

  • Porque todo esto puede ser suyo a tan bajo precio
  • Porque puede canjear una copa por toda la felicidad que le da la sobriedad
  • Porque existe A.A. y usted la encontró a tiempo
  • Porque sólo es víctima de una enfermedad llamada alcoholismo, y no un degenerado, un vicioso por elección propia o una persona de dudosa sanidad mental
14. Busca la manera de ayudar a otros alcohólicos, recordando que el modo mejor de ayudar a otros, es permanecer sano y Bueno usted mismo

15. Y no olvide usted qué, cuando esté desanimado, con la resistencia baja y cuando su mente esté perturbada y confusa, encontrará mucho Consuelo en un amigo verdadero y comprensivo:
ESE AMIGO ES A.A.

lunes, 21 de mayo de 2018

El Perfeccionismo Es El Origen De Todas Las Neurosis - Osho

El perfeccionismo es el origen de todas las neurosis. A menos que la humanidad se olvide de la idea de la perfección, nunca estará cuerda. La idea misma de la perfección ha llevado a la humanidad entera a la locura. Pensar en términos de perfección significa pensar en términos de ideología, objetivos, lo que debería y no debería hacerse.

Tienes que seguir un modelo y si no lo consigues te sentirás terriblemente culpable, pecador. Y el modelo tendrá tales características que nunca podrás seguirlo. Si lo consigues, no tendrá gran valor para el ego.

De modo que la característica intrínseca del ideal perfeccionista consiste en que no puede alcanzarse, y solo así vale la pena alcanzarlo. ¿Comprendes la contradicción? Y esa contradicción provoca esquizofrenia: intentas hacer lo imposible, algo que sabes perfectamente que no va a ocurrir, que no va a ocurrir por la naturaleza misma de las cosas. Si pudiera ocurrir no sería tal perfección; cualquiera podría hacerlo. Entonces el ego no encuentra mucho de lo que alimentarse, no tiene nada que le sirva para crecer.

El ego necesita lo imposible, y por su propia naturaleza, lo imposible no ocurre.

De modo que solo quedan dos alternativas. Una, que empieces a sentirte culpable.
Si eres inocente, sencillo, inteligente, empezarás a sentirte culpable, y la culpa es un estado enfermizo. Yo no estoy aquí para contribuir a ese sentimiento de culpa. Aúno todos mis esfuerzos para ayudarte a que te libres de toda culpa. En cuanto te libras de ella, estalla el júbilo. Y la culpa tiene su origen en la idea de la perfección.

La segunda alternativa consiste en lo siguiente: si eres astuto, te volverás hipócrita, empezarás a fingir que lo has conseguido. Engañarás a otros e incluso intentarás engañarte a ti mismo. Empezarás a vivir en medio de espejismos, de alucinaciones, y eso es sumamente pecaminoso, irreligioso, pernicioso.

Fingir, llevar una vida de fingimientos es mucho peor que la vida que lleva una persona con sentimiento de culpa. Al menos, la persona que se siente culpable es sencilla, pero quien finge, el hipócrita, el santo, el llamado sabio, el mahatma, es un sinvergüenza. Es sobre todo inhumano, inhumano consigo mismo porque se reprime, y esa es la única forma de fingimiento.

Tiene que reprimir todo cuanto en él vaya en contra de la perfección. Le hervirá la sangre, estará que arde, y su rabia saldrá al exterior de mil maneras, sutiles, indirectas, pero aflorará.

Incluso las personas como Jesucristo, tan amable, tan bueno, están llenas de rabia, de cólera, y resulta increíble que vayan en contra de tales cosas. Llega Jesucristo con sus discípulos, esa pandilla de memos llamados apóstoles. Tiene hambre, como toda la panda. Se topan con una higuera, y resulta que no es la época de los higos. No es culpa del árbol, pero Jesucristo se pone tan furioso que lo condena, que lo maldice. Vamos a ver: ¿cómo es posible? Por un lado, Jesucristo dice: «Ama a tu enemigo como a ti mismo», y por otro lado no es capaz de perdonar a una higuera que no ha dado frutos porque no es la época.

Esta dicotomía, esta esquizofrenia ha reinado sobre la humanidad durante milenios. Jesucristo dice: «Dios es amor», pero Dios nos tiene preparado el infierno. Si Dios  fuera amor, lo primero que habría que destruir sería el infierno; habría que quemar, que destruir inmediatamente el infierno. La sola idea de ese infierno muestra a un Dios celoso, pero Jesucristo nació judío y vivió y murió como judío. No era cristiano ni jamás oyó la palabra «cristiano». Y la idea de Dios que tienen los judíos no es especialmente bonita. El Talmud dice, en palabras del mismísimo Dios: «Soy un Dios celoso, muy celoso. ¡No soy amable! ¡No soy vuestro tío!». Un Dios así tiene que crear el infierno. Aun más; vivir en el cielo con semejante Dios —que no es tu tío, que no es amable pero sí celoso— sería un infierno. ¿Qué clase de paraíso habrías encontrado viviendo con él? Habría una atmósfera despótica,  dictatorial, sin libertad, sin amor. Los celos y el amor no pueden convivir. De modo que incluso las llamadas buenas personas han causado sufrimiento a la humanidad.

Nos duele porque nunca hemos reflexionado sobre estas cosas. Nunca hemos intentado excavar en nuestro pasado, y todas las causas del sufrimiento tienen su origen en nuestro pasado. Debes recordar que tu pasado está más dominado por Jesucristo, Mahavira, Confucio, Krisna, Rama y Buda que por Alejandro Magno, Julio César, Tamerlán, Gengis Kan, Nadirsha. Los libros de historia hablan de estas personas, pero no forman parte del inconsciente. Pueden formar parte de la historia, pero no conforman tu personalidad. Tu personalidad la conforman las llamadas buenas personas. Sin duda poseían algunas cualidades buenas, pero junto con ellas había una dualidad y esa dualidad surgió de la idea de la perfección.

Los jainistas dicen que Mahavira no sudaba. ¿Cómo va a sudar un hombre perfecto? Yo sí que sudo; no soy perfecto. Y la sudoración en verano es maravillosa; la prefiero a la perfección. Porque una persona que no suda sencillamente tiene un cuerpo de plástico, sintético, sin poros, que no respira. El cuerpo entero respira y por eso se suda. El sudor es un proceso natural para mantener la temperatura constante. Por eso, Mahavira debe de estar ardiendo por dentro como el propio infierno. ¿Cómo puede mantener constante la temperatura corporal? Sin la transpiración no puede hacerse, es imposible. Los jainistas dicen que cuando una serpiente picó a Mahavira en los pies, de ellos no brotó sangre sino leche. Eso solo habría sido posible si, en lugar de pies, Mahavira hubiera tenido pechos, y un hombre con pechos tendría que estar en un circo.

Así es su idea de la perfección: un hombre perfecto no puede tener cosas tan sucias como la sangre; está lleno de leche y miel. Pero no hay más que imaginarse la peste que desprenderá un hombre lleno de leche y miel. La leche se agriará y la miel atraerá moscas y otros insectos. ¡Qué bonito, todo su cuerpo lleno de moscas! A mí no me gusta nada esa clase de perfección.

Mahavira es tan perfecto que ni orina ni defeca, cosas que solamente hacen los imperfectos seres humanos. Nadie se puede imaginar a Mahavira sentado en la taza del váter, pero entonces, ¿adonde va a parar su mierda? Debe de ser el hombre más jodido del mundo. Me he enterado por una revista médica del caso más largo de estreñimiento: dieciocho meses. Pero eso no es nada. Los médicos no conocen el caso de Mahavira: ¡cuarenta años! Es el período más largo en el que un hombre ha sido capaz de controlar sus evacuaciones. ¡Eso sí que es yoga! El estreñimiento más prolongado en la historia de la humanidad, y no creo que nadie vaya a superarlo.

Estas ideas absurdas se han ido perpetuando simplemente para el sufrimiento de la humanidad. Si respetáis estas ideas os sentiréis culpables por todo.
A mí me encanta este mundo porque es imperfecto. Sí, es imperfecto, y por eso está creciendo. Si fuera perfecto habría muerto. Solo puede darse el crecimiento si existe la imperfección.
La perfección significa el punto y aparte, en definitiva, la muerte, y entonces no hay forma de llegar más allá. Me gustaría que lo recordarais siempre, que yo soy imperfecto, que el universo entero es imperfecto, y que lo que quiero transmitiros es precisamente el amor a esa imperfección, la alegría por esa imperfección.

domingo, 20 de mayo de 2018

Instantes

Si pudiera vivir nuevamente mi vida, 
en la próxima trataría de cometer más errores. 
No intentaría ser tan perfecto, me relajaría más. 
Sería más tonto de lo que he sido, 
de hecho tomaría muy pocas cosas con seriedad. 
Sería menos higiénico. 
Correría más riesgos, 
haría más viajes, 
contemplaría más atardeceres, 
subiría más montañas, nadaría más ríos. 
Iría a más lugares adonde nunca he ido, 
comería más helados y menos habas, 
tendría más problemas reales y menos imaginarios. 

Yo fui una de esas personas que vivió sensata 
y prolíficamente cada minuto de su vida; 
claro que tuve momentos de alegría. 
Pero si pudiera volver atrás trataría 
de tener solamente buenos momentos. 

Por si no lo saben, de eso está hecha la vida, 
sólo de momentos; no te pierdas el ahora. 

Yo era uno de esos que nunca 
iban a ninguna parte sin un termómetro, 
una bolsa de agua caliente, 
un paraguas y un paracaídas; 
si pudiera volver a vivir, viajaría más liviano. 

Si pudiera volver a vivir 
comenzaría a andar descalzo a principios 
de la primavera 
y seguiría descalzo hasta concluir el otoño. 
Daría más vueltas en calesita, 
contemplaría más amaneceres, 
y jugaría con más niños, 
si tuviera otra vez vida por delante. 

Pero ya ven, tengo 85 años... 
y sé que me estoy muriendo.


Poema atribuido a Borges, pero cuyo real autor sería Don Herold o Nadine Stair