martes, 12 de junio de 2018

Nos Cuesta Saber Descansar

Estamos acostumbrados a trabajar y trabajar para producir todo lo que queremos y necesitamos. 

Nos inventamos nuevas necesidades que nos exigen producir mucho más y no nos dejan tiempo para la familia ni para aquello que es necesario para ser plenamente felices. 

Muchos miran con sospecha a aquellos que sacan tiempo para no hacer nada, para descansar, para pensar en la vida y comprender qué decisiones debemos tomar. 

Por eso, quiero insistir en que cuidar el cuerpo significa también saber descansar. 

Hay que saber detenerse. 

No se puede gastar la vida en sólo actividades de producción económica. 

Momentos para divertirse, para pasar en familia, para contemplar lo maravilloso de la naturaleza son fundamentales para cuidarse. 

Algunas veces me encuentro con amigos que tienen muchas comodidades pero no viven felices, porque no les queda tiempo para nada más que para trabajar. 

Recuerdo a un compañero que me decía: “Algunos trabajan como caviar para vivir como sardinas, pero yo prefiero trabajar como sardina y vivir como caviar”.

Esto es, la calidad de la vida no depende de las posesiones que tenemos ni de los títulos que exhibimos, depende de la manera como gozamos a las personas que amamos, a los que están a nuestro lado y todo lo que somos capaces de crear. 

No eres un esclavo de la producción y no debes dejar que nada te esclavice. 

Muchas veces hay que decir “discúlpame, pero no”.


TAREA DEL DÍA: Saca tiempo para descansar. No tengas miedo de perder tiempo sanamente.


P. Alberto Linero

lunes, 11 de junio de 2018

Serás Un Triunfador

Cuando tu egoísmo no limite tu capacidad de amar.

Cuando confíes en ti mismo aunque todos duden de ti y dejes de preocuparte por el que dirán.

Cuando sepas distinguir la sonrisa de la burla y prefieras la eterna lucha a la falsa victoria.

Cuando actúes por convicción y no por adulación.

Cuando puedas ser pobre sin perder tu riqueza y rico sin perder la humildad.

Cuando sepas perdonar tan fácilmente como ahora te disculpas.

Cuando puedas caminar junto al pobre sin olvidar que es un hombre y junto al rico sin pensar que es un Dios.

Cuando sepas obsequiar tu silencio a quien no te pida la palabra y tu ausencia a quien no te aprecia.

Cuando no trates de hallar la respuestas en las cosas que te rodean sino en tu propia persona.

Cuando aceptes los errores y no pierdas la calma.

"Sólo entonces podrás considérate un triunfador".


Desconozco su autor

domingo, 10 de junio de 2018

Siéntete Bien

Hazte sentir bien.

Nuestra primera labor es hacernos sentir mejor, y luego, hacernos sentir muy bien. 

La recuperación no es solamente detener los sentimientos dolorosos, sino crearnos una vida nueva.

No tenemos por qué negarnos las actividades que nos ayuden a sentirnos bien. Asistir a las reuniones, asolearnos, hacer ejercicio, dar un paseo o pasar un rato con un amigo o amiga son actividades que nos ayudan a sentirnos bien. Cada uno de nosotros tiene su lista. Si no la tenemos, ahora somos libres de explorar, de experimentar y de desarrollar esa lista.

Cuando encontremos una conducta o actividad que nos produzca un sentimiento agradable, pongámosla en la lista. Luego, desempeñémosla frecuentemente.

Dejemos de negarnos a nosotros mismos los sentimientos agradables y empecemos a hacer las cosas que nos hacen sentir bien.

Hoy desarrollaré una actividad o conducta que sé que me provocará un sentimiento agradable. Si no estoy seguro de qué me gusta, experimentaré hoy con una conducta ayudado a sobrevivir, luego, decirles adiós. 

Demos la bienvenida a la paz, la confianza, la aceptación y la seguridad. Ya no necesitamos tener tanto miedo. Podemos escuchar nuestros miedos sanos y dejar ir el resto.

Podemos crearnos una sensación de seguridad, ahora. Estamos a salvo, ahora. Hemos hecho el compromiso de cuidar de nosotros mismos.

Podemos confiar en nosotros mismos y amarnos.

Dios mío, ayúdame a dejar ir mi necesidad de tener miedo. Reemplázala con la necesidad de estar en paz. Ayúdame a escuchar mis miedos sanos y a despojarme del resto


El Lenguaje del Adios - Melody Beattie