sábado, 3 de marzo de 2018

Nuestras Necesidades

Muchos de nosotros hemos creído que nuestras necesidades no son importantes y que no debemos mencionarlas. 
Algunos incluso hemos llegado a creer que nuestras necesidades son malas o están mal, de modo que hemos aprendido a reprimirlas y a empujarlas fuera de nuestra conciencia. 
No hemos aprendido a identificar lo que necesitamos, ni a escuchar a esa necesidad porque de todos modos no importaba: nuestras necesidades no iban a ser satisfechas. Algunos de nosotros no hemos aprendido cómo satisfacer adecuadamente nuestras necesidades.

Darnos a nosotros mismos lo que necesitamos no es difícil. Creo que podemos aprender rápido. La fórmula es sencilla: en cualquier situación dada, desapégate y pregunta: “¿qué necesito hacer para cuidar de mí mismo?”

Luego necesitamos escucharnos a nosotros mismos y a nuestro poder superior. Respetar lo que oímos. El demente negocio de castigarnos por lo que pensamos, sentimos, y deseamos, esta tontería de no escuchar a quien realmente somos y a lo que nuestro yo lucha por decirnos debe parar. 

¿Cómo creen que Dios trabaja con nosotros? 
Como ya lo he dicho antes, no es de sorprender que pensemos que Dios nos ha abandonado; nos hemos abandonado nosotros mismos. 
Podemos ser gentiles y aceptarnos. No somos sólo o meramente humanos, fuimos creados con la intención de que fuéramos humanos. Y podemos ser compasivos con nosotros mismos. Después, tal vez, podamos desarrollar verdadera compasión hacia los demás.

Escuchen lo que nuestro precioso yo trata de decirnos acerca de lo que necesitamos.

Quizá necesitemos apurarnos y acudir a una cita. 
Tal vez necesitemos desacelerar y tomarnos un día de descanso. 
Quizá necesitemos hacer ejercicio o dormir la siesta. 
Podemos necesitar estar solos. 
Podemos querer estar rodeados de gente. 
Quizá necesitemos conseguir un empleo. 
Tal vez necesitemos trabajar menos. 
Quizá necesitemos un abrazo, un beso o un masaje en la espalda.

Melody Beattie de su Libro Ya No Seas Codependiente

viernes, 2 de marzo de 2018

La Vida...

La vida no se trata de encontrar a la persona adecuada, sino de crear la relación correcta. No es cómo nos importa al principio, sino cuánto nos importa hasta el final.

Algunas personas siempre tiran piedras en tu camino. Depende de lo que hagas con ellos; un muro o un puente? - Recuerda que eres el arquitecto de tu vida.

Busque un buen corazón, pero no busque una cara hermosa, porque las cosas bellas no siempre son buenas, pero las cosas buenas siempre son bellas.

No es importante tener todas las cartas buenas de la vida, pero es importante lo bien que juegas con las cartas que tienes.

A menudo, cuando perdemos toda esperanza y pensamos que este es el final, recuerda a Dios y ora, es solo una curva, no el final ".

Ten fe y ten una vida exitosa. Una de las diferencias básicas entre Dios y los humanos es que Dios da y perdona. Pero el humano se olvida y se olvida. Se agradecido en la vida ...

Si crees que es tu despertador lo que te despertó esta mañana, intenta ponerlo junto a un cadáver y te darás cuenta de que es la Gracia de Dios lo que te despertó.

jueves, 1 de marzo de 2018

Para Establecer Relaciones Amistosas

La forma en que nos comunicamos por medio de nuestro cuerpo es casi tan importante como la forma en que lo hacemos mediante las palabras.

Cuando alguien dice una cosa y al mismo tiempo envía señales contradictorias de lenguaje corporal, el oyente Se confunde y se inquieta.

He aquí 6 señales de lenguaje corporal que ayudan mucho a establecer relaciones amistosas.

Sonría. Cuando sonreímos, decimos en forma no verbal: "disfruto estando contigo".

Abra su postura. Abriendo mi postura (es decir, de Cruzando los brazos y las piernas y no empuñando las manos), estamos diciendo: "estoy abierto a tus comentarios".

Inclinarnos hacia adelante. Al inclinar el cuerpo un poco hacia adelante, indicamos que estamos prestando atención a lo que se nos dice.

Toqué a la otra persona. Tocar a alguien significa: "me gusta estar cerca de ti".

Mantenga contacto visual. Significa: "no quiero perder una sola palabra de lo que me estás diciendo".

Asienta con la cabeza. Hacer algún movimiento de asentamiento con la cabeza mientras el otro habla, equivale a: "Si, ya veo, te entiendo".


Si usted duda de la importancia de los mensajes no verbales en sus relaciones, traté de poner en práctica, con alguien que usted conozca bien, los comportamientos contrarios a los que se han señalado arriba.