viernes, 31 de mayo de 2019

Si Solo Te Casas Con Un Cuerpo

Si sólo te casas con un cuerpo, pronto habrás acabado el descubrimiento y desearas otro cuerpo.

Si sólo te casas con un corazón, pronto lo habrás agotado y te sentirás atraído por otro.

Si te casas con "un hombre", más aún, con un "hijo de Dios", entonces, si quieres, tu amor será eterno; puesto que es lo infinito que se coloca más allá de ellos mismos, lo que permite a un hombre ya una mujer eternizar su amor.

Si viven ustedes su Sacramento del matrimonio, llegarán hacer el uno para el otro infinitamente valiosos e inagotables, puesto que Dios-Amor será ofrecido por ustedes a cada uno de ustedes mismos.

jueves, 30 de mayo de 2019

FRASES #82

Acepta y celebra que estas a cargo de tu propia felicidad. Eres el director de tu destino.

Puedes ser feliz o miserable requiere el mismo esfuerzo.

Quien mucha espera, se decepciona, quien nada espera, se sorprende.

Teniendo en cuenta que lo pasado es pasado, seamos felices y vivamos el presente.

Las tempestades son experiencias necesarias para nuestra existencia.

Cada uno de nosotros forjamos las cadenas que arrastraremos en nuestras vidas.

El amor es todo aquello que dura el tiempo exacto para que sea inolvidable.

Cuando estas feliz, disfrutas la música, cuando estas triste entiendes la letra.

"Recuerda que tú eres lo más importante en tu vida, si no estás bien, los que dependen de ti no lo estarán, así que levántate y continúa"

"Lo que tú tienes muchos lo pueden tener.... ... Pero lo que tú eres, nadie lo puede ser".

" Recuerda dar una sonrisa, un abrazo, un te quiero. Son detalles que cuestan muy poco y llenan el alma...".

"El problema es que la gente sabe poco, pero habla mucho"

"Cuando una puerta se cierra, otra se abre, pero muchas veces miramos tanto tiempo la puerta cerrada que no vemos la que se ha abierto"

"Nuestro problema es que pensamos más en lo que pasó y lo que pasará, cuando lo que importa es lo que está pasando"

"Hay que elegir bien con quién quiere uno complicarse más la vida"

"Se amable con tu cuerpo para que tu alma tenga ganas de habitar en él".

"Lo importante no es lo que te ocurre, sino cómo lo afrontas"

No le regale a nadie ni a nada tú estabilidad emocional.

Frase del día: "Lo importante no es lo que te ocurre, sino cómo lo afrontas"

Nadie puede mover muebles en mi interior, porque la única que tiene acceso a mi propio interior soy yo.

miércoles, 29 de mayo de 2019

¿Se Cree Usted Diferente? (Parte 10)

Me llamo Jorge y soy alcohólico (judío)

Hace algún tiempo apareció en el metro de Nueva York, un anuncio en cuatro vivos colores. Devolviendo la mirada del que lo miraba, había un “típico policía irlandés” a punto de comerse un sabroso bocadillo hecho con pan de centeno “Levi”. La inscripción decía: No tiene que ser judío para que le guste el pan “Levi”.

Según iban pasando innumerables paradas del tren y las herrumbosas ruedas dentadas de mi cerebro engranaban, la imagen de este policía irlandés (que ya se había convertido en mi mente en un policía irlandés católico, de nombre O’Toole, con acento muy pronunciado, con 14 hijos y una abuelita en Kilkenny), se había transformado.

Una noche, hablando con mi más íntimo amigo en A.A. (cuyo apellido es tan irlandés que sólo puedo proteger su anonimato omitiendo sus iniciales), después de haber asistido a una reunión de A.A. en donde los tres oradores, una mujer y dos hombres, sonaban como personajes en una producción del Teatro Abbey de Dublin de una obra de Lady Gregory, se me ocurrió una idea genial.

“A mi costa”, le dije a mi amigo, “voy a contratar a la misma empresa publicitaria que hizo el anuncio del policía irlandés, para que diseñe otro para distribuirlo a los grupos de A.A. del área. En él, aparecerá una foto mía en color; estaré obviamente borracho, bebiendo una botella de escocés. Debajo de la foto de mi rostro levantino (que una vez un amigo describió como “la cara de Abraham”), haré que escriban: “No tiene que ser irlandés para ser alcohólico”.

El mito de que hay pocos alcohólicos judíos es, según mi experiencia, una pura tontería. El estado en donde resido, tiene una población judía más grande que la de Israel, y el número de judíos que asisten a las reuniones de A.A. es el que se podría suponer. En muchos grupos de esta parte del país, llegan a constituir hasta el 50%. Los judíos abundan también en otros grupos; incluso se pueden encontrar algunos en reuniones en áreas donde viven pocos judíos.

Otro mito es el que los hebreos nunca han tenido una tradición del beber social y fuerte, y por ello, a los judíos les falta ese “algo” especial que convierte al bebedor fuerte en alcohólico. Tonterías. El judeoalemán, por ejemplo, tiene una palabra perfectamente adecuada para borracho —“shicker”— y si lo usas como nombre —un “shicker”— cualquier judío sabrá de lo que estás hablando.

Me parece —seriamente— que los alcohólicos judíos a menudo mostramos una tendencia a ser demasiados susceptibles sobre nuestro judaísmo. Por consecuencia, protegemos esta parte sensible, cubriéndola con una máscara de indiferencia — el famoso encogimiento de hombros semítico. Esta actitud puede cerrarle a muchos desdichados alcohólicos judíos el paso a la Comunidad, para su desgracia y nuestra pérdida.

Estoy pensando en este momento en una joven, profundamente afligida por el autotormento del beber progresivo. Hace casi dos años que mi esposa (que también es A.A.) y yo estamos tratando de llevarla al programa de A.A. Todas sus racionalizaciones se reducen a una frase: “Las muchachas judías decentes no son alcohólicas.”

Tal vez, Ester, muchas muchachas judías decentes no son alcohólicas. Como tampoco lo son “los muchachos judíos decentes”, “las muchachas luteranas decentes”, “las muchachas italianas decentes”, o simplemente “los muchachos y las muchachas decentes”.

No hay nada “decente” en un alcohólico que se encuentra en las angustias de esta enfermedad. En A.A. no nos preocupamos por lo decente que te consideras, ni porque seas judío, católico, protestante, o sin afiliación religiosa. Aunque es cierto que cerramos la mayoría de nuestras reuniones con el Padrenuestro, ni siquiera los ateos parecen tener ningún inconveniente en esta formalidad.

Generalmente, el orador dice: “Todos los que así lo quieran, únanse conmigo para rezar el Padrenuestro.”

Mientras bebía, no era judío, no era americano, no era un hombre. Era un borracho, sin amor, sin poder amar, sin respeto hacia nada ni nadie — y menos hacia mí mismo.

No, Ester, “no tienes que ser judía”. Pero quizá te pueda ayudar el serlo. Creo que a mí me ayudó a aceptar la realidad de que soy miembro de más de un solo grupo minoritario — y hoy en día sobrio, gracias al Dios de mis antepasados, y a la gente de todas clases que son Alcohólicos Anónimos.