martes, 15 de agosto de 2017

Deja Ir Las Viejas Creencias

Esfuérzate más. 

Hazlo mejor. 

Sé perfecto. 

Estos mensajes son jugarretas que la gente nos ha hecho. 

No importa cuán duramente nos esforcemos, pensamos que tenemos que hacerlo mejor.

La perfección siempre nos elude y nos mantiene descontentos con lo bueno que hemos hecho. 

Los mensajes de perfeccionismo son jugarretas porque nunca podemos lograr su meta. 

No podemos sentirnos bien con nosotros mismos o con lo que hemos hecho mientras estos mensajes nos estén manejando. 

Nunca seremos suficientemente buenos hasta que cambiemos los mensajes y nos digamos a nosotros mismos que somos suficientemente buenos ahora. 

Podemos empezar aprobándonos y aceptándonos a nosotros mismos. Somos suficientemente buenos como somos. 

Nuestro mejor ayer fue suficientemente bueno; nuestro mejor hoy es bastante bueno también. 

Podemos ser quienes somos, y hacer las cosas como las hacemos, hoy. 

Esa es la esencia de evitar la perfección. 

Dios mío, ayúdame a dejar ir los mensajes que me llevan a la locura. 

Me daré permiso de ser como soy y dejaré que eso sea suficientemente bueno.

lunes, 14 de agosto de 2017

Como Alejar la Depresión: Cap. VIII - La Autocompasión Y La Depresión (Parte 6)

EL IDEAL: UN ALMA SANA EN UN CUERPO SANO

Los sufrimientos no son exagerados de abrumadores. Si consideramos que las penas que tenemos que sufrir son exageradas, lo recibiremos con Irá y amargura, esto nos puede llevar a la depresión. Nos puede llevar a la depresión. Pero si recordamos la frase de San Pablo pero si recordamos la frase de San Pablo: "fiel es Dios que no permitirá que os lleguen pruebas que superen vuestras fuerzas", ya no nos podremos a pensar que lo que sufrimos es mayor que lo que somos capaces aguantar. Y Esto nos puede animar.

El apóstol Santiago nos da una noticia reconfortante: el sufrimiento tiene la ventaja de quitarse crecer en el alma la virtud de La paciencia. Por eso se dice: "alégrense cuando tengan que pasar por diversas pruebas y sufrimientos, pues las penas pueden producir paciencia. He aquí el consejo de este gran amigo del señor: que cuando nos lleguen sufrimientos no nos dediquemos a desanimarnos creyéndonos abandonados injustamente, sino que más bien nos llenamos de alegría sabiendo que con estas contrariedades estamos consiguiendo una gran cualidad: la paciencia.

Remedio para adquirir fortaleza: fuego y golpes violentos.

Los que saben de metalurgia qué es el acero dar por el fuego y no lo golpean fuertemente, se queda flojo y de poca resistencia. Por eso para que se vuelva fuerte y muy resistente no martirizan poniéndolo a altísimas temperaturas y dándole golpes muy fuertes. Por eso para que se vuelva fuerte y muy resistente lo "martirizan" poniéndolo a altísimas temperaturas y dándole golpes muy fuertes. Algo parecido pasa con nuestra alma: si no nos dejan sufrimientos nos podemos quedar enclenques de voluntad y con muy poca fuerza de carácter, pero si no sobrevienen penas y contrariedades podemos lograr adquirir una gran personalidad. Lo cual es una ganancia muy notable. El pensar en todo esto puede ayudar mucho a alejar la depresión.

Quien más sufre, más Gracias puede recibir

Vino una mujer a quejarse de que su esposo era demasiado áspero y duro en su trato, exclamaba suspirando que en cambio su vecina tenía un esposo todo amable y bondadoso. Le dimos esta respuesta le dimos esta respuesta: "recuerde que la persona que ofrece a Dios más sufrimientos, recibirá de El señor mayores Gracias divinas. Si la otra tiene menos sufrimientos que ofrecer al buen Dios, probablemente tendrá también menos Gracias divinas y menos ayudas que le lleguen del cielo". A la mujer le brillan los ojos de emoción y preguntó: -entonces yo voy a ser más rica para el cielo que la esposa del vecino? -Claro que sí, con tal que le ofrezca sus sufrimientos adiós con la mayor paciencia que le sea posible. Sonrío con la alegría de quien recibe una agradable noticia y al despedirse dijo satisfecha: "me voy entonces a ganarme un gran premio para el cielo aguantándome a este marido tan fiero en la tierra".

Probablemente muchos de nosotros podemos repetir un día aquellas palabras que San Pedro de Alcántara le dijo a Santa Teresa al aparecer salen sueños después de muerto: "dichosos sufrimientos de la Tierra, que me han conseguido tan grandes premios para el cielo". Nada perdemos cuando sufrimos, si sabemos ofrecer todo a Dios. Pero en cambio Si sufrimos renegando nos ganamos 1 antipática depresión y nada vamos a conseguir, para la eternidad. ¡Doble perdida! Señor: señor danos un poquito más de paciencia, para aceptar sin renegar ni deprimirnos, las penas diarias que tú permitas que no sucedan. Y que un día podamos repetir con San Pablo: "no hay comparación entre lo poco que tuvimos que sufrir en la tierra, Con lo mucho que nos gozaremos en el cielo". Por un sufrimiento liviano en esta vida nos aguarda Un peso inmenso de Gloria en la eternidad.

Dimas y Gestas: los dos crucificados

El viernes Santo en el Monte Calvario murieron dos famosos bandidos al lado y lado de Jesucristo. Parece que la conducta de los dos había sido bastante deplorada según se deduce de las palabras de uno de ellos que dijo: "lo que estamos sufriendo nosotros los dos lo tenemos bien merecido Para nuestras malas acciones". El de la izquierda llamado gestos renegó hasta sus últimos momentos y en vez de orar se dedicó a burlarse de Cristo. Pero el de la derecha, llamado Dimas, dispuso aprovechar aquella ocasión maravillosa que se le ofrecía puede borrar sus muchos golpes y conseguirse un puesto en el cielo, ofreciendo al señor sus sufrimientos, Y en vez de maldecir su mala suerte se puso a dialogar con El Redentor crucificado y a proclamar su admiración por él, y hoyo de labios del mismo Jesús estas palabras inmensamente consoladoras: "hoy mismo estarás conmigo en el paraíso".

Analicemos este caso tan curioso: los dos sufren los mismos tormentos y las mismas humillaciones. Uno maldice y reniega y pierde así todos sus sufrimientos. El otro acepta con paciencia sus penas y dolores como pago por sus pecados y los ofrece al hijo de Dios y consigue "robarse" el cielo, Pues esa misma tarde pasa el tormento horroroso de la cruz al gozo eterno del paraíso. ¡Qué negocio tan redondo! Y pensar que ese mismo negocio lo podemos hacer todos y cada uno de nosotros, cada día de nuestra vida: aprovechar las contrariedades y penas que nos vienen y pagar con ellas las deudas que le tenemos a Dios por nuestros pecados y ganarnos con nuestros sufrimientos un puestazo en el paraíso eterno, con tal de que le ofrezcamos a Dios con paciencia lo que él permite que suframos. ¿Lo haremos así?

domingo, 13 de agosto de 2017

La Libertad De La Codependencia

La más emocionante idea que he descubierto en mi sobriedad y en mi recuperación de la codependencia es la magia de fijar metas. Las cosas suceden. Las cosas cambian. Cumplo con proyectos importantes. Cambio. Conozco gente nueva. Me encuentro a mí misma en lugares interesantes. Atravieso los tiempos difíciles con un mínimo de caos. Los problemas se solucionan. Mis deseos y necesidades se ven satisfechos. Los sueños se vuelven realidad.

Estoy extasiada de poder fijar metas, y espero que pueda transmitirles mi entusiasmo. No hay nada en el mundo como ir adonde uno quiere ir, obtener lo que queremos, solucionar un problema o hacer algo que quisimos hacer.

Muchos codependientes no conocen esta alegría. También es nueva para mí. Me pasé muchos años de mi vida sin molestarme siquiera en pensar qué quería y necesitaba, hacia dónde quería ir, y qué quería hacer.

La vida tenía que ser soportable. Yo no pensaba que merecía cosas buenas. No pensaba que la mayoría de las cosas buenas estaban a mi alcance. No estaba tan interesada en mi vida, excepto como un apéndice de otras personas. 

No pensaba en vivir mi vida; estaba demasiado concentrada en los demás. Estaba demasiado ocupada reaccionando, en vez de estar actuando.

No estoy sugiriendo que podamos controlar todos los eventos de nuestra vida. No podemos. En muchas cosas no tenemos la palabra final; Dios sí la tiene. Pero creo que podemos cooperar con bondad. Creo que podemos planear, hacer peticiones, y empezar a poner en movimiento un proceso.

“El deseo, cuando se le guarnece, es poder”, escribe David Schwartz en su libro The Magic of Thinking Big (La magia de pensar en grande). El fracasar al ir en pos de un deseo, de hacer lo que más deseamos hacer, abre el camino a la mediocridad. “El éxito requiere del corazón y del esfuerzo del alma y sólo puedes poner alma y corazón en algo que realmente deseas”.

Melody Beattie de su Libro Ya No seas Codependiente