martes, 23 de abril de 2019

Una Memoria Agradecida

Siempre he insistido en la idea de que es necesario tener memoria agradecida. 
Es bueno que en ciertos momentos de la vida seamos capaces de hacer un pare, de ponernos en pie, mirar hacia atrás y darnos cuenta de todo lo bueno que Dios ha hecho en nosotros, y de esa manera reconocer que Él permanecerá junto a nosotros. 
Cuando descubro en el pasado la acción de Dios en mi vida, cuando me doy cuenta de que Él ha hecho muchas cosas buenas en mí, cuando observo que ha permanecido junto a mí y me ha dado su fuerza en muchas ocasiones, entonces puedo creer firmemente que permanecerá para siempre. 
Es necesario aprender a educar nuestra memoria en un agradecimiento sincero. De hecho, en el Antiguo Testamento el Señor se dirigía al pueblo cuando este se inquietaba y le decía: “Acuérdate, Israel…” acto seguido, Yahveh les nombraba las bendiciones que hizo por el pueblo, Hoy, por ejemplo, es una buena oportunidad para que te sientes y pienses lo bueno que Dios ha hecho por ti, para que reconozcas que Él siempre ha estado junto a ti, que siempre te ha bendecido y te ha llenado de su gracia. 
Es bueno darse cuenta de que no todo en la vida es tan malo, estoy seguro de que ha habido momentos muy buenos, tal vez ahora estemos atravesando por dificultades, pero ellas no son eternas, pues pasarán y con la fuerza de Dios podremos salir adelante. 
Te invito a que creas firmemente eso, a que empieces a ver en Dios a aquel que te ha sostenido, a aquel que te sostiene ahora, y, sobre todo, a aquel que te sostendrá en el futuro cuando haga falta. 
Solo haz ahora un ejercicio de memoria espiritual y agradecida, ¿recuerdas aquel momento terrible o angustiante de tu vida, luego clamaste al Señor y te sacó del abismo?

Tarea del día:
Ten memoria agradecida. Acuérdate de las bendiciones del Señor.

Alberto Linero

lunes, 22 de abril de 2019

Hablar Con Otro


*Hablar con otro, es, ante todo, escuchar; y pocos saben escuchar puesto que pocos están vacíos de sí mismo y su y yo mete ruido.
"Pues, sí, señora, vea: lo mismo me ocurre a mí...". Mientras el otro hablaba, sólo pensaba en sí.

*No interrumpas al otro para hablar de ti. Déjalo que hable de él hasta que quiera. ¿Si te sientes tentado a hablar de ti, no será porque piensas en ti? Y si piensas en ti, no estás para el otro plenamente.

*Si hablas de ti, que sea en relación con el otro, para esclarecerle, tranquilizarlo, enriquecerlo; pero nunca para valorarte, eclipsar, desanimar, aplastar.

*Si el otro se calla en presencia tuya, respeta su silencio, después ayúdalo con dulzura a hablar. Pregunta por su vida, por sus preocupaciones, por sus deseos, por sus molestias, puesto que hablar con otro es también, con frecuencia, preguntar.

*Cuida que el otro no se despida sin haber dicho cuánto quería decir. Si dice: "lo hallé preocupado", indica que no estabas dispuesto. Si suspira: "no insistí, parecía ausente", es que estabas "en otra parte". ¿Volverá?

*Estás inquieto, preocupado por muchos cuidados y se presentará alguien que desea hablar contigo. Toma dulcemente tus molestias, tu mal humor, tu nerviosismo, tu obsesión y ofrecerlo todo al Señor. repítelo cuántas veces haga falta y quedarás pronto libre para escuchar, recibir, comunicar.


Michael Quoist

domingo, 21 de abril de 2019

FRASES #81

Son muy pocos los que encuentran compañía consigo mismos.

La fe no hace que las cosas sean fáciles, hace que sean posibles.

Tomo de la vida todas las experiencias y las transformó en amor.

Atrevámonos a gozar la incertidumbre de la vida pues la certeza de morir la tenemos designada hasta con fecha y hora...

Lo que condenas en los demás, es lo que no te has perdonado.

Muchas veces hay que hablar para que te escuchen, pero otras veces hay que callar para que te valoren.

Nadie es más feliz que aquel que sabe de su propio espacio sin sentirse solitario.

Tanto cielo por volar y uno enamorándose de las jaulas.

Empatía: Se da cuando estas presenten en el aquí y en el ahora conectando mente y corazón con los demás poniéndote en sus zapatos.

Conocerse a sí mismo no es garantía de felicidad, pero está del lado de la felicidad y puede darnos el coraje para luchar por ella.

Cuando estas en el miedo reaccionas, cuando estas en amor respondes.

La felicidad no es algo que podrás alcanzar en el futuro. Es algo que diseñas para el presente.

Ayer es solo un recuerdo, mañana nunca es lo que se supone que es.

La mente es como el agua, cuando esta calmada y en paz, puede reflejar la belleza del mundo, cuando esta agitada, puede tener el paraíso enfrente y no lo refleja.

La felicidad está íntimamente ligada a la ausencia de juicios.

El secreto de la salud para el cuerpo y la mente es no lamentarse por el pasado.

Lo que percibo en otros lo reafirmo en mí.

El secreto de la salud para el cuerpo y la mente es no lamentarse por el pasado.

Al único amor que puedes regresar cuando todo lo demás falla es al amor propio

Los fracasos no nos definen, nos enseñan.