sábado, 19 de mayo de 2018

Ser Buen Amigo


Alguna vez leí sobre el escritor Gabriel García Márquez, una frase que me llamó profundamente la atención, decía algo así como “lo que más aprecio de mis amigos es que me llamen por teléfono sin necesidad”; en ella evidencié un rasgo de la amistad que yo valoro mucho: el desinterés. 

Me refiero no a la falta de interés por el otro, sino a la ausencia de un doble interés en la amistad. 

Creo que no podemos acostumbrarnos a querer al otro por lo que tiene y me puede dar. 

No hay peor arma contra la amistad que un interés dañino. 

Valoro las amistades en las que se ofrece incondicionalidad sin esperar nada a cambio. 

Estoy seguro de que si la amistad ha perdido sentido en estos tiempos es porque muchos interesados han querido hacer de ella su coartada perfecta para salirse con la suya, y no, no se trata de eso. 

Mi invitación hoy es precisa: ser buenos amigos. 

Sin esperar nada del otro, sin exigirle al otro cosas que no nos pueden dar, sino, más bien, acompañándolo, brindándole cariño. 

Hay mucha gente que hace amigos con el fin de aprovecharse de lo que el otro le pueda dar, como si eso fuera un negocio. 

Yo creo, sin duda, que los amigos están para apoyarse mutuamente, pero eso no significa que la amistad sea solo eso. 

Proponte ser buen amigo, brindarle al otro tu apoyo y hazlo siempre con la mejor intención, sin ningún truco bajo la manga; en eso consiste realmente la amistad. 


TAREA DEL DÍA: Sé buen amigo. 

P. Alberto José Linero

viernes, 18 de mayo de 2018

No Hay Que Preocuparse Por La Perfección - Osho

No hay que preocuparse por la perfección. Es mejor sustituir la palabra «perfección» por «totalidad». No hay que pensar en ser perfecto, sino en ser total.

La totalidad te proporcionará una dimensión diferente. En eso consisten mis enseñanzas: sé total y olvídate de ser perfecto. Hagas lo que hagas, hazlo totalmente; no perfecta, sino totalmente. ¿Cuál es la diferencia? Cuando estás enfadado, el perfeccionista dirá: «No está bien enfadarse. La persona perfecta nunca se enfada». Eso es una tontería, porque sabemos que Jesús estaba enfadado. Estaba realmente enfadado con la religión tradicional, con los sacerdotes, con los rabinos, tanto que sin la ayuda de nadie expulsó a los mercaderes del templo, látigo en mano. Gritaba tanto y su furia era tan intensa, tan apasionada, que todos se asustaron. No es simple coincidencia que el pueblo en cuyo seno nació fuera el que lo mató. Estaba realmente furioso y se rebeló.

Recuerda que el perfeccionista dirá: «No te enfades». ¿Y qué haces entonces?
Reprimir tu furia, tragártela, y así se convertirá en un lento envenenamiento de tu ser. Serás capaz de reprimirla pero entonces te convertirás en una persona colérica, y eso sí es malo. Un estallido de cólera de vez en cuando tiene su propia función, su propia belleza, su humanidad. Una persona incapaz de enfadarse no tiene entrañas, no tiene carácter.

Una persona incapaz de enfadarse tampoco podrá amar, porque para ambas cosas hace falta pasión, y es la misma pasión. La persona incapaz de odiar tampoco podrá amar; ambas cosas van unidas. Su amor será frío. Y debemos recordar que más vale un odio cálido que un amor frío. Al menos es humano, tiene intensidad, tiene vida, respira. Y quien ha perdido la pasión será una persona sosa, anquilosada, como muerta, y toda su vida será pura cólera. No la expresará, sino que seguirá reprimiéndola. La cólera se irá acumulando, una capa sobre otra, hasta que simplemente sea una persona colérica. No hay más que ver a los llamados mahatmas y santos: son personas coléricas.

Creen haber controlado su cólera, pero ¿qué se puede hacer con una cólera controlada? Tragársela. Y entonces, ¿adonde va a parar? Es algo tuyo, forma parte de ti, y en ti seguirá, sin expresión.
Siempre que se expresa la cólera, te libras de ella, y tras la cólera puedes volver a sentir compasión. Una vez calmadas la cólera y la tormenta, puedes volver a sentir el silencio del amor. Existe un ritmo entre el odio y el amor, la cólera y la compasión. Si renuncias a uno de ellos, el otro desaparecerá. Y la ironía está en que, renuncies a lo que renuncies, simplemente te lo tragarás y pasará a formar parte de tu organismo. Te enfadarás sin razón alguna, de una forma irracional. Se reflejará en tus ojos, en tu tristeza, en tu expresión sombría y seria. Serás incapaz de disfrutar.

Cuando digo que se debe sustituir la perfección por la totalidad, me refiero a que cuando te enfades lo hagas totalmente, por completo. Sé cólera, cólera pura. Tiene su belleza. Y el mundo mejorará cuando aceptemos la cólera como parte de la humanidad, como parte del juego de las polaridades. No puede existir el este sin el oeste, ni la noche sin el día, ni el verano sin el invierno.

Hemos de aceptar la vida en su totalidad, porque existe cierto ritmo, cierta polaridad.

jueves, 17 de mayo de 2018

CARTA A MI GRUPO...

Hace días empecé a recordarte, cuando una y otra vez he visto tu silla vacía...ya no llegas...ya no has regresado!!!
Y entonces vienen a mi mente multiples preguntas....
Porqué me he alejado de un grupo, de una hacienda, que me hizo irme?
Porqué empecé a hablar tanto de aquello que un día me salvo la vida?
Acaso se me olvidó cómo llegué?
Acaso olvide cómo alguien, un día, había puesto mi silla y mi café?
Porqué me llené de tanta irá?
Porqué enpece a destrozar personalidades?
Porqué empece a ver a todos pendejos?
Porqué empece a creer que nadie sabía y que yo lo sabía todo?
Porqué me burlaba y juzgaba a la gente que según a mi juicio, no trascendia?
Porqué me convertí en ese perro malagradecido que hoy mordia la mano de aquél que lo había levantado?
Cuándo me volví un ser desafiante?
Cuándo empecé a justificar mis recaídas y empecé a echar culpas, sin hacerme yo responsable?
A cuánta gente he corrido con mi actuar?
A cuánta gente con mis palabras, sembre en ellas, desaliento y muerte?
Porqué mis hijos y a las personas que invité ya no regresaron a un grupo?
Cuántas veces rompí el anonimato?
Cuántas veces fui capaz de herir a la gente con mi "pinche verdad"
En qué momento le di la espalda a quién necesitaba la ayuda?
Cuántas veces he dejado mi servicio?
Cuántas pinches veces, juzgue, critique, maldije, humille, abandone a aquellos que un día encendieron mi luz?
Cuántas putas veces he callado mi alma, he callado mi voz, cuántas pinches veces le he dicho al corazón...callateeee...no sientas....no llores!!!
Cuántas veces por prejuicio he callado mi verdad, no he hablado de mis miedos, no he liberado el sentimiento de frustración, de irá, de dolor!!!!
Cuántas pinches veces me han buscado, me han dicho, regresa, te extraño, te necesito!!!! Y mi orgullo maldito y pendejo no me han dejado regresar al lugar que me salvo la vida....y mis pinches resentimientos no lo permiten...que hirieron en mí??? Acaso mi ego?? Qué no me dieron un lugar??? Qué todo está mal y todo lo hacen mal? Porqué peleo poder?
Qué me falta?
Porqué hablar mal de una corriente, de un grupo? Si a ellos le debemos la vida!!!
Qué más da...quién no se ha equivocado?
Vamos, vamos carajo!!!
Te estoy esperando, me dijo Dios, hoy que la soledad y la necesidad han llegado. No me da pena decirlo...no te vayas!!! No nos dejes....necesito el amor más sincero que he recibido y que ha sido de un puñado de enfermos neuróticos, depresivas, alcohólicos y drogadictas.
Tu silla te sigue esperando, un nuevo la ha puesto para ti.
Aceptemos nuestra enfermedad, no es el grupo, no es la hacienda, soy yo, el único que no ha querido vivir bien.
Necesito a mi hermano, tanto como el necesita de mí.
Siempre siempre  estaré en la puerta esperando verte llegar.
No importa que estemos recaidos!!!
Ayudemos a alguien, porque tal vez mañana sea mi familiar el que necesite de ti.
Trabajemos nuestra enfermedad, aquella que crece y puede ser mortal.
Regresa padrino de tiempo, regresa, tú, el que prendió mi llama, el que me enseño a caminar.
Y si al final, decides no regresar, cállate sino tienes nada bueno que decir.

Alice Garcia Sarmiento